Lo vemos seguido: proyectos que prometen mucho y entregan tarde, presupuestos que se inflan y avances que nadie logra ver hasta el final. Nosotros trabajamos distinto — llegamos a producción desde las primeras semanas, con cada avance visible y trazable.
Retrabajo por malentendidos, decisiones que nadie documentó, integraciones que se descubren tarde. No es mala suerte: es lo que ocurre cuando el desarrollo no tiene un método que lo ordene.
Lo llamamos Specboot. Por detrás hay disciplina de ingeniería; por delante, software funcionando que puedes ver y medir desde el primer sprint.
Convertimos el requerimiento en una especificación clara y en historias de usuario precisas. La fuente de verdad antes de escribir una línea.
Agentes especializados generan código con pruebas, guiados por la especificación. Cada línea se rastrea hasta su requisito.
Integración y despliegue continuos: la solución llega a producción al cierre de cada iteración, no en un big-bang al final.
17 comandos en 7 fases. Cada fase produce un artefacto que la siguiente consume, partiendo del PRD como fuente única de verdad. Agentes de IA especializados ejecutan cada paso; las personas definen la visión y validan.
Cada línea de código se rastrea hasta un requisito del PRD pasando por una historia de usuario: PRD.md → backlog → us-XXX.md → plan → código → Jira. Auditable, sin conocimiento tácito que se pierda.
El método no termina en el commit. Cada iteración cierra con software funcionando en producción: integración y despliegue continuos, calidad verificada de forma automática y observabilidad en vivo. No acumulamos meses para un "big bang" — entregamos valor desde las primeras semanas y lo medimos.
Cada release alimenta la siguiente iteración: las métricas de producción, el feedback de las partes interesadas y el aprendizaje del equipo vuelven a priorizar el backlog. El gobierno del proyecto y la entrega se retroalimentan, no son etapas separadas.
El incremento resuelve una necesidad real y aporta valor por sí mismo, no es una parte inconexa.
Probado, con calidad verificada y desplegable: cumple el Definition of Done, no es un "casi listo".
Demostrado y validado con quien lo usa. La decisión de seguir se toma con software real a la vista.
El método produce la misma calidad en cada iteración: no hay "sprints buenos" y "sprints malos" según lo cansado que esté el equipo. Cifras estimadas para un equipo de 5 personas en sprints de 2 semanas.
El PRD es el documento maestro. Cualquier cambio en los requisitos se propaga al backlog y a los diagramas, así el equipo siempre está alineado.
Del requisito a la historia, de la historia al plan, del plan al código y al ticket en Jira. Todo auditable, ideal para compliance y onboarding.
BDD escrito antes del código, 90% de cobertura de tests y un Definition of Done explícito en cada historia. Menos bugs en producción.
Cada implementación actualiza la documentación como paso final. El conocimiento queda escrito, no en la cabeza de una sola persona.
Un diagnóstico de 30 minutos, sin costo. Sales con dónde está la fuga, cuánto puedes recuperar y cómo — no con una cotización.